jueves, 23 de febrero de 2012

Los beneficios del agua


Que el organismo funciona con agua es algo que todos sabemos, pero, por que el agua es tan beneficiosa.



El agua permite una hidratación adecuada y con la cantidad correcta permite el balance en los fluidos corporales, de manera que todas las funciones fisiológicas trabajen adecuadamente. Para ello es necesario compensar las perdidas diarias del agua, que se producen de forma normal como puede ser a través de la orina, el sudor, la respiración, la materia fecal, por los mocos y en menor medida por las lágrimas y humedecimiento de los ojos.
El agua además facilita el procesamiento, la absorción y la utilización de los nutrientes contenidos en los alimentos que ingerimos. Participa en todas las relaciones bioquímicas necesarias para la vida como conductora eléctrica, electricidad necesaria para llevar a cabo la contracción muscular y la sinapsis neuronal. Tiene un impacto directo en el buen funcionamiento del sistema digestivo, desde que la saliva ablanda la comida y en procesamiento de ciertos alimentos hasta que son absorbidos y excretados los restos innecesarios ya sea a través de la transpiración o el aparato digestivo.
Entre los alimentos a los que ayuda tenemos que hacer hincapié en las fibras dietéticas, ya sean solubles o insolubles, las fibras realizan funciones fisiológicas de vital impacto en el estado de salud como pueden ser: el aumento del peristaltismo intestinal, el aumento del volumen y pastosidad de las heces fecales, la disminución del colesterol sanguíneo y la regulación de la glucosa sanguínea.



Pero no todo iba a ser interno, el agua también beneficia el exterior ya que al tomar agua todas las células del organismo se oxigenan de tal manera que la piel también se ve más sana y brillante y todo por que el agua apoya la regeneración celular gracias al aporte de minerales, nutriente y por supuesto el oxígeno.



El agua siempre tiene que ser tomada dependiendo de la persona, una persona que tenga una vida muy sedentaria con dificultades llegara a beber 2L de agua, volumen que se acrecenta con el peso de la persona, no es lo mismo una oficinista de 60 Kg que solo se levanta a la hora de comer que si esa misma oficinista tuviera un peso de 120 Kg, claramente el consumo energetico para mantener la temperatura en un cuerpo el doble de grande es superior. Por este mismo principio no es lo mismo una persona apaciblemente sentada en su oficina que si estuviera en el gimnasio, con el ejemplo anterior, la oficinista de 60 Kg beberá menos mientras hace ejercicio que la que pesa 120 Kg ya que en este caso el esfuerzo que se necesita para movilizar el doble de peso suele ser mucho más alto.



Recordad que el agua no solo se ingiere de una botella, una pieza de fruta también nos dará líquidos, todo dependerá de lo que estemos haciendo en cada momento. De la comida ya tendríamos que tener todos los nutrientes necesarios, de manera que no hace falta la fruta, pero si estamos haciendo un esfuerzo extremo o al que no estamos acostumbrados es posible que perdamos más sales de las necesarias, para ello hay ciertos productos que nos pueden dar un buen chute de energía, pero siempre es más recomendable que todo sea natural y no químico. Del tema gimnasio ya hablaremos más adelante.


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