jueves, 1 de marzo de 2012

OK, es por mi, pero me da vergüenza entrar en el gimnasio

Muy bien, las razones son las correctas, ahora lo importante en esto es identificar lo que nos hace sentir vergüenza. Lo más normal es que sintamos vergüenza por nuestro cuerpo, sea por culpa de la tele, la publicidad o incluso tus propios compañeros de trabajo, bien, aunque parezca raro la mejor defensa en este caso es un buen ataque, acepta que tu peso no es el que indica el canon de belleza, una vez aceptado y que te sientas bien contigo mismo podrás comenzar a desarmar a tus atacantes.

Lo más normal es que los ataques los recibas desde las mofas o insultos directos, si eres capaz de quitarles este arma ya no tendrán nada que hacer, lo mismo sucede en el gimnasio, si se meten contigo es por que eres más orondo que ellos, pero no te preocupes, si los desarmas solo podrán hacerlo por el ejercicio físico, ya sea por tu bajo rendimiento o por que no eres capaz de levantar peso, bueno, llevas poco en el gimnasio, no hace falta que te preocupes, ya llegara tu momento de reírte, todavía me acuerdo la cara de un par de canis que me pidieron el compartir la maquina, era una maquina que emulaba el levantamiento de press banca, mi rutina en ese momento era un increixento con cuatro series de diez repeticiones que buscaba un poco el fallo muscular ya que en cada serie subía entre cinco y diez kilos, yo por aquel entonces pesaba unos 115 Kg y llevaba unos pocos más de cuatro meses en el gimnasio. La cuestión es que ellos intentando en ser el más chulo del barrio se pusieron unos 50 Kg y apenas si hicieron unas cinco repeticiones, viendo lo que querían hacer simplemente continué su juego y me hice las diez repeticiones con esos cincuenta kilos, la siguiente acción de ellos fue subir el peso a los ochenta kilos, apenas cuatro repeticiones después era mi turno, y me hice las diez repeticiones, a esos dos chicos no los volví a ver por ese gimnasio.

Y con todo esto lo que quiero decir es que da lo mismo en que escenario estés, si los consigues desarmar tienes la seguridad de dominar la situación, esa es la historia  de nuestras vidas siempre atacados por no ser visualmente perfectos.

Por otro lado puedes sentir vergüenza por que no sabes que hacer en el gimnasio, no sabes que es lo que te vas a encontrar ni que podrás hacer con cada maquina que te encuentres. Aquí la ayuda es muy sencilla, en todos los gimnasios hay bicicletas, cintas y con estas dos ya podemos hacer toma de contacto, a partir de hay solo hay que observar, ya sabes, haya adonde fueres haz lo que vieres, lógicamente cuando comiences con las pesas no te pases, pero veras como todos los que hay dentro te ayudaran, no todos quieren reírse de ti, muchos te aceptaran e incluso te intentaran enseñar todo lo que saben, recuerda HAY BUENA GENTE EN LOS GIMNASIOS.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Estoy gordo y me da vergüenza ir al gimnasio.

Es normal que te de vergüenza ir al gimnasio, la cuestión es averiguar por que sientes vergüenza. Lo más normal es que si has decidido ir al gimnasio es o bien por que no estas conforme con tu cuerpo o por que necesitas rebajar el peso por tu salud.

En ambos casos tenemos el mismo patrón dibujado por distintas personas. En el primer caso sientes vergüenza por que tu cuerpo no tienes los parámetros yámbicos de esas figuras esculturales que la televisión y la publicidad te escupen cada día en cada esquina de la calle. Esto lo tienes que tener claro, si solamente lo haces por que esas pantallas te lo dicen estas equivocado, no lo tienes que hacer por una causa ajena, siempre tiene que ser por uno mismo, el éxito se encuentra en lo que te lleva a la puerta del gimnasio.

El segundo caso es en el que tu médico te manda directamente al gimnasio, realmente espero que este no sea tu caso, si es tu caso, siéntate tranquilo, realmente necesitas un cambio en tu vida, pero no necesitas el gimnasio de buenas a primeras, solo gastarías el dinero y no lo podrías aprovechar. Necesitas un tiempo de adaptación a la nueva vida, empieza por la nevera, tienes que eliminar todo lo que tenga un IG superior a 50, si lees por hay veras que te dicen IG 30, pero seamos sinceros, si el médico te ha dicho que vayas al GYM es por un problema renal o algo por el estilo, comienza por modificar tus hábitos alimenticios y cuando pase un tiempo pide otra analítica veras como todo se te ha regulado bastante, a partir de este momento intenta de bajar al IG 30. De todas maneras, cuando hayas regulado tu organismo veras como seras tu mismo el que dirás de ir al gimnasio pero no solo para estar regulado si no para tener una salud de hierro y ya de paso sentirte mejor, pero ahora ya sera contigo mismo.

martes, 28 de febrero de 2012

No soy nutricionista

Hay que dejar una cosa muy clara, no soy nutricionista, digo más, no soy ni médico tampoco he llegado a pisar una universidad. Solamente soy un obeso informático con interés por aprender todo lo que sucede en mi cuerpo desde que ingiero cualquier tipo de alimento hasta que lo evacuo.

Este interés me viene principalmente de la observación de mi mismo, no solo vale la pena que llevemos una libreta o un blog en el que detallemos todo lo que tomamos, es igualmente importante que tomemos consciencia de uno mismo. Tras la lectura y practica del libro "Inteligencia emocional" pude extrapolar la manera de visionar la vida de un libro a la parte de adelgazar, tema que tengo siempre en stand by, lo tengo paralizado por el gran miedo que le tengo al efecto rebote de todas las dietas, tanto es así que la primera vez que hice dieta apenas si pesaba 100 Kg, aunque baje mi peso hasta cerca de los 85 Kg el efecto rebote me llevo a los 115 Kg, esa fue la segunda vez que me puse con lo de la dieta y no me fue del todo mal, baje hasta los 105 Kg que parece poco, pero como lo conseguí comiendo "igual" que siempre y con ejercicio. Aprendí mucho del gimnasio, viéndolo desde el tiempo puedo estudiar psicológicamente  la respuesta de la gente cuando ve a una persona con sobrepeso haciendo ejercicio, de manera que mañana explicare como entrar en un gimnasio y que es lo que nos podemos encontrar.

lunes, 27 de febrero de 2012

Peristaltismo

Una de las cosas que tenemos que tener bien claras es que lo más básico en el asunto de adelgazar es ser un reloj, el punto más importante es el peristaltismo, el peristaltismo no es más que el movimiento que hace que todo lo que traguemos vaya en una sola dirección.


El peristaltismo se resumen en una serie de contracciones y relajaciones musculares organizadas de manera radial que se suceden a lo largo del tubo digestivo así como en los órganos tubulares que conectan los riñones con la vejiga.


El peristaltismo es un proceso automático necesario para movilizar los alimentos a través del aparato digestivo, transportar la orina entre los riñones y la vejiga y la bilis desde la vesícula biliar hasta el duodeno. 

Las fibras musculares lisas son las responsables de esta acción fisiológica. En  el momento en el que la faringe y el esófago reciben el "bolo alimenticio", después de la deglución, la faringe y el esófago emiten una señal nerviosa al tronco cerebral, el cual se encargara de coordinar los movimientos peristálticos, proceso que ocurrirá entre cuatro y diez segundos.


En contraposición, los movimientos antiperistálticos son los que se producen en sentido retrógado, causando el reflejo del vómito.

Como ya hemos comentado en “Los beneficios del agua” este movimiento se ve beneficiado cuando el cuerpo se encuentra bien hidratado. Esto lo tendríamos que tener como el ABC de nuestro proposito para adelgazar ya que se trata del movimiento principal en la digestión.

jueves, 23 de febrero de 2012

Los beneficios del agua


Que el organismo funciona con agua es algo que todos sabemos, pero, por que el agua es tan beneficiosa.



El agua permite una hidratación adecuada y con la cantidad correcta permite el balance en los fluidos corporales, de manera que todas las funciones fisiológicas trabajen adecuadamente. Para ello es necesario compensar las perdidas diarias del agua, que se producen de forma normal como puede ser a través de la orina, el sudor, la respiración, la materia fecal, por los mocos y en menor medida por las lágrimas y humedecimiento de los ojos.
El agua además facilita el procesamiento, la absorción y la utilización de los nutrientes contenidos en los alimentos que ingerimos. Participa en todas las relaciones bioquímicas necesarias para la vida como conductora eléctrica, electricidad necesaria para llevar a cabo la contracción muscular y la sinapsis neuronal. Tiene un impacto directo en el buen funcionamiento del sistema digestivo, desde que la saliva ablanda la comida y en procesamiento de ciertos alimentos hasta que son absorbidos y excretados los restos innecesarios ya sea a través de la transpiración o el aparato digestivo.
Entre los alimentos a los que ayuda tenemos que hacer hincapié en las fibras dietéticas, ya sean solubles o insolubles, las fibras realizan funciones fisiológicas de vital impacto en el estado de salud como pueden ser: el aumento del peristaltismo intestinal, el aumento del volumen y pastosidad de las heces fecales, la disminución del colesterol sanguíneo y la regulación de la glucosa sanguínea.



Pero no todo iba a ser interno, el agua también beneficia el exterior ya que al tomar agua todas las células del organismo se oxigenan de tal manera que la piel también se ve más sana y brillante y todo por que el agua apoya la regeneración celular gracias al aporte de minerales, nutriente y por supuesto el oxígeno.



El agua siempre tiene que ser tomada dependiendo de la persona, una persona que tenga una vida muy sedentaria con dificultades llegara a beber 2L de agua, volumen que se acrecenta con el peso de la persona, no es lo mismo una oficinista de 60 Kg que solo se levanta a la hora de comer que si esa misma oficinista tuviera un peso de 120 Kg, claramente el consumo energetico para mantener la temperatura en un cuerpo el doble de grande es superior. Por este mismo principio no es lo mismo una persona apaciblemente sentada en su oficina que si estuviera en el gimnasio, con el ejemplo anterior, la oficinista de 60 Kg beberá menos mientras hace ejercicio que la que pesa 120 Kg ya que en este caso el esfuerzo que se necesita para movilizar el doble de peso suele ser mucho más alto.



Recordad que el agua no solo se ingiere de una botella, una pieza de fruta también nos dará líquidos, todo dependerá de lo que estemos haciendo en cada momento. De la comida ya tendríamos que tener todos los nutrientes necesarios, de manera que no hace falta la fruta, pero si estamos haciendo un esfuerzo extremo o al que no estamos acostumbrados es posible que perdamos más sales de las necesarias, para ello hay ciertos productos que nos pueden dar un buen chute de energía, pero siempre es más recomendable que todo sea natural y no químico. Del tema gimnasio ya hablaremos más adelante.


lunes, 3 de enero de 2011

Un año más y…

Un año más y todo sigue igual, todo lo que perdí lo he… encontrado, por decirlo de una manera que no me cabré.

Este tiempo me he estado leyendo una dieta diferente, de momento todo lo que he probado es del tipo hipocalórico, ahora lo que estoy haciendo es terminarme el libro de Michel Montignac que propone otro tipo de dieta.

Esta dieta esta basada en los índices glicémicos, normalmente lo que se miraba eran las calorías que cada uno estaba ingiriendo, ahora bien, este hombre lo que nos dice es que miremos lo que comemos y no cuanto comemos, lógicamente no puedes esperar comerte cada día 10 kilos de coles de bruselas y pretender adelgazar, pero sí que es verdad que es mucho mejor que comerse 5Kg de pan blanco o un par de birras.

Tengo en total tres libros suyos, me estoy terminando uno y cuando lo termine me pondré con la practica del mismo, cierto es que el que me estoy leyendo es el único que encontré en su día, se trata del método Montignac especial para mujeres, pero bueno, yo me imagino que al fin y al cabo sera más de los mismo, de todas maneras me compre otros dos, “comer, adelgazar y no volver a engordar” y “200 recetas mediterráneas”, claro que me los tengo que leer, pero no es del todo imprescindible, puedo tenerlos de apoyo, sobre todo el de las recetas, que yo no dispongo de imaginativa a la hora de estar en la cocina.

martes, 21 de septiembre de 2010

Sigo aquí, buscando dieta nueva

Hace mucho que no pasaba por aquí, todavía estoy en el punto de mentalizarme, no consigo de coger los buenos hábitos que me harían falta para triunfar en esta empresa. Lo jodido es que ahora se me junta que tengo una fecha limite, mi hermano se casa y como es mi hermano pues no me voy a poder escaquear de la cámara y sobre todo no podre llevar la mía :(.

Me estoy mirando una dieta en concreto, basada en los índices glicémicos, elaborada por Michel Montignac, según me lo voy mirando me voy dando cuenta de que lo que el dice es cierto o ya me ha pasado.

Tal y como el dice cuando haces una dieta hipocalórica adelgazas pero acto seguido cuando la dejas comienzas a recuperar peso con el tan temido efecto rebote, esto hace que no solo recuperes lo que has perdido si no que ganes un poco más, en mi caso, en esta ultima dieta me he encontrado que antes me era del todo imposible pasar de 118, ahora me debato en como conseguir bajar de esa marca, las ultimas veces que me he pesado rondaba todo el rato los 120 y eso es un peligro.

Otro dato interesante que da Michel Montignac es que el problema de engordar viene dado, en gran parte, por el páncreas que se descontrola cada vez que ingerimos alimentos, para ello el te da una tabla con los alimentos que puedes y los que no puedes ingerir. Algo que me ha llamado mucho la atención es que contrariamente a lo que dicen casi todos los nutricionistas el agua no se tiene que tomar al inicio de la comida, se tiene que tomar después de comer.

Espero terminarme pronto el libro del método Monty por que si no veo difícil conseguir de bajar el peso en el tiempo que tengo.